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miércoles, 19 de marzo de 2014

Strong (No eres yo)

No eres yo.

De repente atrapas todos mis pensamientos, no, no quiero que te conviertas en todo lo que soy, no quiero que llenes cada segundo de mi vida con la ansiedad y la angustia que me provocas, no, no quiero que te conviertas en mi motor para estar bien tratando de alejarme de tu fantasma.

Al principio entraste en mí como una incógnita, el miedo da saber si yo podría tenerte dentro, me aterraba que te escabulleras entre barreras de látex y las veces que llegaban a caer al suelo cediendo al calor de esa piel desconocida, pero te pensaba tanto que parecía que te quería conmigo, vivías ya en mí en esa angustia de no saber si ya estabas conmigo y a pesar de eso no podía parar, dos negativos y la tercera fue la vencida, quizá te necesitaba conmigo, pero no, tú no eres yo.

Me niego a pensar en ti y al final aquí estoy contigo en mi cabeza, ahora eres algo que quiero vencer, quizá eres el vencerme a mí mismo, romper con todo este autosabotaje y vencerte, vencerme, lograr trascender por encima de ti, por encima de mí y de todo eso que no me gusta pero me es imposible evitar, todo mi dejar las cosas al final, todo mi evadirme entre substancias y caricias vacías, esos sueños e historias que invento para sedarme y evadir mi aburrida realidad que ni siquiera puede ser triste ni dramática, y quizá por eso estas aquí, pero no, tampoco tu trajiste drama, no has pudiste romper la burbuja de protección en la que he crecido y lograste que tuviera uno de los momentos donde más amado me he sentido.

Ahora eres algo por lo cual vivir, vivir para vencerte, NOOOO, no quiero que seas mi motivación, pero eso eres, vencerte, demostrarte que a pesar de todo y a pesar de mí, te estoy ganando, puedo contra ti, y a pesar de llevarte dentro de mí no podrás detenerme, no me impedirás sentir esta gran intensidad que quiero hacer estallar.

Quizá si eres yo, ese yo tóxico que me autoflajela, que adora tomar tantos y tantos riesgos, llevar todo al límite bordeando el filo del barranco, saltando en puntas y dando giros vertiginosos bailando hasta el amanecer hasta quedar exhausto y de repente despertar junto a un cuerpo del que no pregunte el nombre.

Quizá si eres un poco yo, esa sensación de que no merezco esto, que a pesar de todo tengo tanta suerte, ya ves, estás en mí y no me has hecho daño como a tantos otros que te has llevado, tan tristes esas ausencias, tan tristes esos destinos, quizá les ganó el miedo, quizá yo no te lo tengo. Mis ganas de doblegarte hasta hoy han podido detenerte, estás en mí pero no te siento y no te quiero sentir, solo has sido una sombra que tengo que vigilar cada 3 meses, que trato de alejar bailando hasta quedar exhausto y no tener fuerza ni para pensar en ti.

Así quiero que te quedes, escondida en mi sombra, tu obscuridad es la contraparte que necesito para encender mi fuego, esa pasión que siento cada que te recuerdo y siento que te destruiré, que te venceré, tu obscura presencia dentro de mí me hacen sentir poderoso, ya ves 14 años y yo sigo aquí, mejor que ayer, mejor que nunca. No, no eres yo, pero me ayudaste a descubrir que puedo llegar al fondo y salir de ahí, que puedo seguir con los pies en el fango pero mi cabeza está arriba viendo la luz, que mis brazos son fuertes y puedo transformarme en un monstruo de fuego, desataste la furi
a necesaria para correr e intentar alzar el vuelo, no tengo alas, pero tengo tantas ganas de volar que lo lograré, no te puedo sacar de mi pero te puedo doblegar, te puedo vencer, quizá mañana me ganes tú, pero hoy, yo soy quien manda en mi cuerpo y en mi corazón.

Finalmente llegará el momento, quizá no seas tú quien me gané, quizá sólo sea que el fuego de repente se apague, y en ese momento quiero que alguien me recuerde con una sonrisa mientras toma mi mano y se lleve estas ganas de vencerte, espero todavía estar mucho tiempo aquí, y poder lograr levantar ese vuelo que tanto deseo, sigo corriendo, cada vez más fuerte, quizá si acelero más lo podré lograr, No eres yo, no me detendrás, algún día estaré volando, ya lo verás ;).

PD. Un abrazo inmenso a mi Mamá que me ha acompañado en estos 14 años de diagnóstico. Otro abrazo muy fuerte a aquellos que si te has llevado, siento tanto no haber podido estar más cerca.

lunes, 24 de febrero de 2014

FIRST TIME

La emoción y la angustia de una nueva etapa no me dejaron dormir toda la semana, era tiempo de crecer, nuevos compañeros, nuevas actividades, materias que nunca había llevado, la prepa se me abría como un nuevo universo totalmente desconocido, cuando podía conciliar el sueño me perdía en medio de un todo vacío negro avanzando entre la total obscuridad y de repente tropezaba, no era precisamente una pesadilla, pero una sensación de angustia me acompañaba durante mi sueño, por otro lado no podía dejar de caminar y sabía que si avanzaba más empezaría a encontrar señales de vida o alguna tenue luz, cuantas emociones recorrían mi cabeza y mi cuerpo, mi apetito y mi estómago estaban convulsionados, por fin mañana era el gran día.

Los últimos días en la secundaria no habían sido los mejores, de repente en tercer año di el “estirón”, pasé de ser de las medianas-chaparritas a la última de la fila, 1.78 de estatura me permitió ser por fin la capitana del equipo de volibol y la principal anotadora, de repente todos mis compañeros se fijaban en mí, mis compañeras al contrario me empezaron a dejar de hablar, las que antes se burlaban de mi por lo plana que estaba me volteaban a ver de reojo, yo me sentía un poco apenada por este doble crecimiento, de estatura y de bubis, la estatura me venía muy bien para el equipo, pero las bubis me abrumaban, un par de veces noté como se me quedaba viendo un mocoso de primer año, y lo peor fue cuando su amigo me aventó corriendo y me las apachurró, me dio mucho coraje me puse roja y me fui al baño a llorar. Me sentía rara, como que no encajaba, las pláticas de mis compañeras me parecían muy estúpidas hablando de marcas de ropa y de los “hombres” guapísimos y experimentados que nos esperaban en preparatoria, recuerdo a una en especial que hablaba de sus encuentros con un chico de universidad, la verdad es que no entendía a bien sus pláticas y ni me interesaban, por otro lado mis compañeros empezaban a hacerme insinuaciones que me abochornaban y sentía que se burlaban de mí, mi grupo de amigos se limitó a un par de compañeras de equipo de mi mismo grado y a Pedro y Bernardo los dos más estudiosos del salón, todos decían que Berni era maricón pero a mi no me importaba, decía cosas tan divertidas y tan interesantes y me repetía incesante que para qué estudiaba, que con lo largas que se habían vuelto mis piernas conquistaría al mundo pero que tratara de mantenerlas cerradas lo más que pudiera y que escogiera muy bien al primer hombre de mi vida porque lo recordaría por siempre, pero sobre todo que no confiara en nadie a la primera, la verdad es que tener novio era lo q menos me interesaba, los niños de la escuela salvo Pedro y Berni me parecían tan tontos que todo lo que me importaba era anotar muchos puntos en el siguiente partido y tratar de sacar las mejores calificaciones para conseguir la beca deportiva en el bachillerato de la universidad privada de mi ciudad, era el mejor equipo de volibol del país y también tenía varías de las carreras más prestigiadas y obtener la beca les ahorraría a mis padres al menos la colegiatura de la primera de sus 3 hijas.

Y así llegó el gran lunes, Berni se había inscrito en la misma escuela que yo y convenció a sus padres de dejarlo dormir en mi casa para ir juntos al primer día de clases, mis padres lo veían de alguna forma como un hijo más, el hijo varón que no tuvieron, no precisamente el que se imaginaron pero si uno que los hacía reír mucho y con el cual sentían que su hija bonita podría estar siempre acompañada y segura, y si, la verdad es que Berni me cuidaba como perro guardián, en las fiestas a las que íbamos era el primero en decir que ya era hora de irnos y si algún muchacho se acercaba a hacerme plática no se separaba ni un segundo y a los 5 minutos ya estaba entre los dos acaparando la atención. La verdad es que no me molestaba en lo más mínimo al contrario, era un gran alivio para mí, hasta ese día. Sus padres le habían regalado un convertible por sus calificaciones y por haber obtenido la beca de excelencia por el mejor examen de admisión, yo logré mi beca deportiva así que con mi primer día de clases me esperaba mi primer día de entrenamiento, casi le da un infarto cuando le dije en pants que estaba lista, “¿¿¿ESTÁS LOCAAAA HONEY??? Gritó a todo pulmón, y rápidamente fue a mi closet para sacar una falda corta y una blusa que me había regalado, “La primera impresión es la que cuenta” dijo, “No quieres que al primer  día de clases te conviertas en la niña de las pijamas, ten, ponte estos tacones y nada de que me duelen los pies, aparte los pants no combinan con un convertible” “No seré la de las pijamas, pero niña jirafa si” “Top Model, Honey, así que a impresionar”.

El estacionamiento nos estaba esperando a medio llenar, nos pusimos junto a una camioneta y justo cuando iba bajando también se bajó su conductor, la verdad es que no lo vi  y chocamos tirando mis libretas y mi laptop, Era un chavo de Universidad, 15cms más alto que yo, me pareció inmenso,  me ayudó a recoger mis cosas y sonriendo me dijo “Hola, soy Roberto, prepa verdad?” balbuceé un “sí”, “¿Primer día?” solo acerté a decir otra vez “sí”, “Te acompaño, los salones de prepa me quedan de camino” dijo mientras cargaba mis cosas, Berni intervino con un airado “Viene conmigo”, me puse rojaaaaa, me había olvidado de Berni por un segundo y no sé por que por primera vez en mi vida deseaba que no estuviera junto a mí, Roberto dijo, “bueno pues los acompaño a los dos” Berni me tomo de la mano y como siempre acaparó la conversación, en los 5 minutos que tardamos en llegar al salón supimos que Roberto estaba en último año de Universidad, jugador de Americano y estudiaba ingeniería industrial, se despidió de Berni y después de mi con un “Adiós Niña Guapa” y una sonrisa, volví a ponerme roja e inmóvil, “La próxima vez que te vea me dices tu nombre” y se alejó “Marina” grité cuando ya había avanzado unos 20 pasos, “Marina” Volví a gritar y volteó con su encantadora sonrisa para alejarse otra vez, Berni se acercó pegándose a mi oído y cruzando su mano por mi cara hizo un tronido de dedos y dijo “Despierta”.

Dos semanas de encuentros casuales en el campus con Roberto y me invitó a ir al cine, Berni se puso como histérico en cuanto le conté, “¿¿¿Estás Loca honey???” es mucho más grande, búscate uno de tercero de prepa, pero uno de último año de universidad?” dos horas después y Berni ya lo había investigado de Pe a Pa, no se contuvo en pasarme el informe completo: “Tiene una fama de mujeriego tremendo, y al parecer ha embarazado a un par de chavas que terminaron en aborto, Su última novia oficial debió haber regresado este semestre para terminar su último año en la misma carrera que él pero al parecer le afectó muchísimo que cortaran, dicen que no respeta ni a las novias de sus amigos, y por supuesto no deja libre a ninguna de las golfas que vienen de intercambio”, No me percaté de nada de lo que me dijo, solo pude decirle “Porfa, Porfa, el sábado voy a decir que salgo contigo, pasas por mí y me llevas a la plaza? Primero vamos a tu casa y me ayudas a arreglarme? Me quiero ver increíble”, “No seré tu alcahuete honey” dijo Berni, con cara de enojado y después de una pausa de 5 segundos “Esta bien, pero porfa, ten mucho cuidado con ese cabrón y me cuentas tooooodo, y yo pasó por ti otra vez a la plaza, no salgan para nada de ahí”.

A las nueve en punto Berni estaba marcándome desde la puerta del cine, tardamos 5 minutos en llegar, al verlo  Roberto dijo “tu Chihuahua Guardián no te deja ni respirar, verdad? Pero eso va a cambiar pronto, vas a tener a un hombre de verdad que te cuidará” se despidió de mi tronándome un beso en la mejilla y le hizo un ademán a Berni, corrí hacia donde estaba volteando para ver a Roberto, “Honey, PARAAAA” dijo Berni con tono de enojado, “estás como toda lela wey” “Ya Berni, Déjame en paaaaz”, nada podría quitarme la sonrisa de la cara, “Bueno y como te fue?” “Muy bien” y mi sonrisa aún más grande se pintó en mi rostro, “Es todo un caballero, no hay nada de qué preocuparse, es super atento, estuvimos platicando de todo, de cómo me iba en el equipo de voli, que si quería entrar a la selección de las grandes, de mis materias, de mi familia, hasta de ti!, en el cine me tomó de la mano! Pero no quiso agarrar de más, me dijo que quería que nos veamos más seguido fuera de la escuela” “¿Por qué afuera de la escuela?” preguntó Berni enchuecando la boca, “No sé, para conocernos mejor supongo”.

Una semana más y el primer beso, en el parque cerca de mi casa, recargados en su camioneta me tomo de la cintura y viéndome diréctamente a los ojos dijo “Me Fascinas Marina” y se acercó a mi cara, pude sentir cómo su labios tocaban poco a poco los míos y mis piernas se doblaron, sentí que me iba a caer y temblaba, fue un beso tierno, muy lindo, mi primer beso, los labios de Roberto sabían a…, no sé a qué, pero ¡quería volver a sentirlos! Pasaron otras 3 semanas y nuestra primer fiesta juntos, Berni pasó por mí a casa, estaba un poco enojado porque lo había hecho un poco a un lado y según él seriamos los Reyes de la prepa, pero ahora pasaba todo mi tiempo entre el equipo, Roberto y mis tareas, también estaba preocupado, la fama de Roberto no le gustaba para nada y me decía que no lo dejara tocarme nada ni llevarme a lugares a solas.

Roberto pasó por mí a las 8, mis padres me dieron permiso hasta las 12 confiados en que Berni siempre se encargaba de que regresáramos a casa puntuales, me pidió que le mandara mi ubicación para que pasara por mí a las 11:30 en punto, llegamos a una casa en una colonia muy fresa pero no había nadie, Roberto me abrió la puerta y dándome la mano me ayudó a bajar, Pregunté por qué no había gente, y  me dijo “Ven, es mi casa, mis padres no están, la verdad es que prefiero estar a solas contigo y cenar y platicar juntos al ruido y a mis cuates del equipo borrachos, aparte pensé que te gustaría más que tuviéramos una noche especial”, “Noche especial?” pregunté “Si, ven, acompáñame, te tengo una sorpresa” tomó mi mano y me llevo al jardín de la parte trasera, en la mesa del jardín estaba un enorme ramo de flores, lo tomó para dármelo, y al momento de estirar mis brazos tomo una de mis manos diciendo: “Marina, Quieres ser mi novia?” Me quedé petrificada, la verdad es que ni se me había ocurrido aún esa posibilidad pero creo que descubrí que en ese momento era lo que más quería, sin pensarlo dije “Si, Si Roberto!” Roberto me tomó de la cintura y me cargó, me dio un enorme beso, me puso otra vez en el suelo y gritó “Tengo novia” mientras saltaba a la alberca que se encontraba a unos pasos, se veía eufórico y muy feliz, “Ven mi niña está riquísima el agua” “la verdad es que no lo pensé y también me aventé llena de alegría, mi primer novio, el chavo más guapo de la universidad y el más atento y tierno, estaba feliz, nos besamos profundamente en la alberca, Roberto no intentó propasarse en ningún momento y sólo me tomaba firme de la cintura, me hacía sentir protegida y que estaba segura con él, después de un rato de besarnos y juguetear me empezó a dar frío, “Estas temblando novia” dijo Roberto, ven vamos a secarnos, salimos de la alberca y me dirigió a su cuarto, puso una gran toalla sobre mis hombros y me arropó con ella tiérnamente, él se quitó la ropa y se empezó a secar mientras permanecía desnudo sin pudor alguno, yo me sonrojé un poco y me volteé mientras me quitaba la ropa mojada por debajo de la toalla, justo cuando terminé sentí que ponía sus manos en mis hombros y pegando su boca a mi oído susurró “Eres hermosa Marina” estaba temblando, pero algo dentro de mi deseaba que continuara, ¿qué podía pasar?, ya era su novia y estos días había sido tierno y muy respetuoso, estaba segura de que Roberto me cuidaba: me hacía sentir increíblemente segura y que no había nada en el mundo más importante que yo. Me fue quitando poco a poco la toalla mientras acariciaba suavemente mis hombros y mis brazos, me volteo hacia él y me besó, me acariciaba con tranquilidad haciéndome sentir increíble, me llevó poco a poco a su cama, cuando llegamos a ella me cargo en sus brazos y me dijo “TE AMO” dándome un beso apasionado, le pedí que fuera cuidadoso y le mencioné que era mi primera vez, le pedí que se pusiera un condón, pero me dijo que como era mi primera vez me irritaría y me dolería más, me dijo que no me preocupara por un embarazo me preguntó que hace cuanto había reglado y le mencioné que hace 6 días, “todavía no eres fértil” la verdad es que no recuerdo la clase de biología donde vimos ese tema, me dijo que no tuviera miedo nada iba a pasar y el estaría siempre junto a mí y así pasó mi primera vez, a veces creo que esa fue la última, fue un momento mágico, en ese instante sentí que era lo más importante para Roberto y definitivamente él lo era para mí.

Permanecimos acostados el uno junto al otro, un claxon nos despertó con su pitido escandaloso afuera de la casa de Roberto, era Berni que estaba afuera, había movido cielo mar y tierra para conseguir la dirección de Roberto, mis padres le habían marcado a las 12:30 al ver que no llegaba a casa, no les había contestado, había estado buscándome desde las 11 porque no le había mandado la ubicación por whats y a partir de esa hora cuando me marcaba entraba a buzón (me aventé a la alberca con todo y celular :S) así que se asustó y fue a recorrer casas y a llamar por teléfono a cuanta persona pudiera conocer a Roberto hasta que nos encontró, Estaba furioso, Roberto abrió la puerta y Berni entró como fiera gritando “Marinaaaa” me puse una bata que encontré en el baño de la habitación de Roberto y bajé, “Qué te pasa Berni?” pregunté un poco enojada, su mirada de desaprobación me incomodó aún más, vístete “Tus papás me están marcando y no les he contestado por que no sabía qué mentirles, en las que me metes honey, vístete y vámonos ya” fui por mi ropa todavía húmeda y le pregunté a Roberto si me podía quedar con la bata “Claro Mi amor”, “Nos vemos pronto” y me dio un beso en la mejilla, “Adiós Novio” Contesté, “Adiós Novia”.

Berni, me llevó a casa de una de nuestras amigas de la prepa para que me prestara ropa seca y no llevarme en bata ni a su casa ni a la de mis padres, todo el camino estuvo enojado y sin hablar, finalmente cuando ya íbamos a mi casa preguntó, “¿Bueno y cómo estuvo?” “Increible” grité emocionada, “ahhhh” gritamos emocionados, “y entonces ya son novios?” “Siiiii, soy la novia de Roberto, el hombre más atento y más guapo de la universidad y del mundo”. Berni se quedó el domingo en mi casa para hacer tarea, no supe nada de Roberto, recordé que nunca le había dado el teléfono de mi casa y pues mi celular quedó inservible tras el chapuzón, estaba segura que como en el primer lunes de clases, lo encontraría al llegar a la escuela, esta vez con un enorme ramo de flores, eso no pasó, no estaba esperando en el estacionamiento y no se apareció por los salones de prepa en toda la mañana, al término de mi segunda clase no pude esperar más y corrí hacia los salones de ingeniería, no lo encontré, así que me regresé a mis salones, recordé que a las 4 tenía entrenamiento así que estuve ahí a esa hora para verlo entrenar, lo vi salir de los vestidores y correr por la pista hacia el campo, emocionada grité “Robertooo” el solo volteó y se siguió hacia el campo estuve sentada en las gradas todo el entrenamiento, ni un solo ademán o saludo de su parte, lo más humillante fue cuando terminó mientras esperaba afuera de los vestidores, salió con sus amigos bromeando y riéndose, “Roberto” lo llamé, sólo volvió a voltear e hizo un leve ademán de adiós, mientras se alejaba con sus amigos, me quedé petrificada, no sabía que hacer, lo seguí de lejos hasta el estacionamiento y cuando se iba a subir a su camioneta le grité una vez más con la voz entrecortada “Robertooo” esta vez ni una mirada obtuve, prendió la camioneta y se alejó, no me pude contener y empecé a llorar mientras repetía su nombre “Roberto,… Roberto,… qué pasa, Roberto…”. No sé cuánto tiempo  estuve así, sentada en una jardinera, de repente unas luces me iluminaron, era el convertible de Berni, corrí inmediatamente al auto, me solté llorando en los brazos de mi amigo, nos abrazamos fuerte y estuvimos así llorando los dos juntos un largo rato, “honey, sabes que pase lo que pase siempre vas a contar conmigo, ya me tocará a mi sufrir y tú me consolaras, te quiero amiga, te quiero mucho” dijo Berni mientras encendía el auto para llevarme a casa, en cuanto entré subí a mi cuarto y me encerré, no quería ver a mis papas, no sabía que explicarles, tocaron a mi puerta y solo acerté a decirles con la voz lo más controlada que pude que tenía mucha tarea, “tienes que cenar Marina” les dije que ya había cenado con Berni, me sentía destrozada un dolor enorme me recorría partiéndome desde la frente hasta el vientre, y luego se empezaba a multiplicar por cada centímetro de piel que había tocado Roberto hasta que explotaba y me sentía un vaso caído al suelo rompiéndose una y otra vez, una y otra vez esa sensación, y ese dolor, no pude dormir toda la noche, una y otra vez ese inmenso dolor hasta que vi la tenue luz que se colaba por mi ventana, vi el reloj y eran las 6:20 todavía faltaban 10 min para que sonara mi alarma y el gran dolor seguía ahí.

Así siguió todo el semestre, me sentía profundamente engañada, sentí que no valía nada que había sido un juguete, lo peor empezó un par de semanas después, con un poco de cansancio, ganas de vomitar y un asco terrible, lo atribuía a mi tristeza generalizada, pero algo estaba pasando dentro de mí, un mes después y la angustia de no tener mi periodo, me concentré en mis clases, las tareas y los entrenamientos para tratar de no volverme loca, otro mes más y mi periodo no llegaba, Berni estaba desesperado, decía que ya no era la misma y trataba de animarme y llamar mi atención, no dejaba de insistir en invitarme a fiestas y a eventos que yo rechazaba, se aparecía en mi casa con cualquier pretexto y a veces aceptaba salir para no preocupar a mis papás pero decía que ya no era divertida, llegó el final de semestre y no pude más, antes de empezar los exámenes exploté con Berni “Wey, van dos periodos que no me baja, está por llegarme el tercero, no sé qué hacer amigo”, “Wey no mames, voy a ser tío” la voz de Berni era algo confusa, parecía asustado tratando de fingir para darme ánimos, “ya le dijiste a ese cabrón?” preguntó Berni, “Lo he intentado varias veces, pero ni siquiera me deja acercarme, cuando he ido a su salón se va, o en el estacionamiento huye, lo más que he logrado es en los vestidores, que me dijo que tenía prisa y que luego me buscaba, lo he visto algunas veces con chicas y me dan ganas de gritarle y golpearlo, todavía no me he hecho ninguna prueba, pensé que si no lo hacía entonces no estaría embarazada, no sé qué hacer Berni”, “Pues hoy en mi casa, wey sin excusas” dijo Berni, le pedí que mejor esperáramos a que terminaran los exámenes, de todos modos iba a seguir embarazada, nos reímos, creo que fue la primera risa que tenía en todo el semestre.   

La semana de exámenes pasó muy rápida, estuve concentradísima en estudiar y en los entrenamientos, no quería pensar en nada más, llegó el viernes con el examen de química el más difícil de todos, Berni y yo estudiamos toda la noche, el examen parecía de titulación, 1 hora de examen escrito y luego esperar para el examen oral, era un Nazi ese maestro, por fin llegué a casa a las 7pm después de entregar las últimas tareas de proyectos finales y el último entrenamiento del semestre y de repente me invadió una sensación de vacío, el dolor que había estado adormecido volvió con todas sus fuerzas, una ansiedad y una angustia terrible se apoderaron de mí, quería gritar, llorar, golpear la cama, romper todas mis cosas, quería ir a casa de Roberto y romper los cristales, aventar todos los finísimos muebles de su casa a la alberca, quería encontrarlo y golpearlo, de repente no me reconocí y me sentí profundamente asustada, recordé mi periodo y sentí que no podía estar embarazada, no debía estar embarazada, no creía estar embarazada, estaba como loca, solo acerté a ir al cuarto de mis padres y sacar una pastilla de dormir del cajón de mi madre, me tomé una y sentí que no me hacía efecto, solo habían pasado 10 minutos pero yo sentía que habían sido horas, quería escapar, no sé a dónde, creo que quería escapar de mí, a donde fuera, a donde pudiera dejar de sentir, tomé otra cápsula y tras unos minutos otra, y otra, perdí la cuenta en la quinta pastilla, y luego lo conseguí… ya no recordé, ya no sentí.

Berni llegó a las 10.00pm a mi casa, iríamos a la fiesta de fin de cursos, Mis padres habían ido a un compromiso, mis hermanas estaban en casa de una tía, en una pijamada con mis primas, me marcó infinitas veces, y desesperado saltó la reja, entró por la puerta de la cocina que sabía que siempre estaba abierta y corrió a mi cuarto, a las 10:50 ya estaba una ambulancia afuera de mi casa y el equipo de rescate en mi cuarto dándome los primeros auxilios, no recuerdo nada de eso, pero me mencionaron que tenía el pulso muy bajo, no sabían bien a bien que podría haberme pasado y me llevaron así al hospital, mis padres iban en camino para allá, Berni iba en la ambulancia cuando recordó que siempre nos burlábamos que para llegar tarde les daríamos una pastilla de las que escondía mi madre en su cajón a mis padres y a los suyos, les dijo eso a los rescatistas y en el hospital ya me estaban esperando para hacerme un lavado estomacal.

Recuerdo la luz del domingo, una luz tenue que entraba por un pequeño espacio entre la persiana y la ventana del cuarto, como iba abriendo los ojos poco a poco con esa luz y una necesidad inmensa me hizo llamar a mi madre, “mamá?” mi madre corrió hacia mi cama a abrazarme, se abalanzó hacía mí llorando, “Mi vida”, “Mi niña hermosa”, Mi padre también en lágrimas se unió al abrazo, Berni nos veía también bañado en llanto, no se había despegado de mi habitación desde el viernes, de verdad que no podría tener mejor hermano en la vida. El abrazo de mis padres y la presencia de Berni me dio una claridad tan serena como la luz de la ventana, me sentí liberada de mi misma, liberada del dolor profundo que me había causado yo misma por haber confiado tan rápido en Roberto, por haber sentido tan rápido eso tan grande, me sentí ligera y sobre todo me volví a sentir amada, inmensamente amada, me dejé caer agradecida y protegida en los brazos de mis padres con un llanto que salía sin parar, y con él se estaba yendo mi dolor, poco a poco se fue calmando y fue el turno de Berni, mientras me abrazaba me decía “Stupid, me asustaste, pensé que me quedaría sin mi honey” nos reímos entre lágrimas, de repente una sensación extraña me atrapó, recordé las palabras de Berni “Wey no mames, voy a ser tío”, un acto reflejo me llevó las manos hacía el vientre, fue la primera vez que lo mencioné “¿Mi bebé”? ¿cómo está mi bebé?”, Mi madre se acercó y me tomo la mano, Berni sostenía la otra, “Tu bebé, no estará con nosotros, tuvieron que acerté un legrado” dijo mi madre con voz entrecortada, “hay otra cosa que debes saber mi niña”, mi madre no pudo contenerse y soltó el llanto, mi padre tampoco pudo hacerlo, mi padres habían confiado a Berni lo que pasaba y él fue quien lo mencionó, “Honey, tienes VIH”, me quedé petrificada, inmóvil, el silencio invadió mi comprensión, mi mente se quedó totalmente en blanco, el llanto de mis padres se perdió en mi cabeza como si estuviera a kilómetros de distancia, la imagen de Berni se empezó a desvanecer, totalmente en blanco, totalmente inmóvil, flotando en el espacio, sola, sin nada, sin nadie. Y empezó a retumbar en mi corazón, VIH, VIH, VIH una y otra vez y VIH se tornó en la palabra SIDA, SIDA, SIDA. “¿Tengo sida?” pregunté saliendo del estupor, Berni empezó a decir una gran cantidad de palabras que no entendía “No Honey,  el SIDA es una enfermedad que aparece si no te cuidas, afortunadamente te han detectado a tiempo y no tendrás que sufrir, sólo te vas a tener que cuidar mucho, y tomar tratamiento y bla, bla, bla… la verborrea de Berni se volvió a tornar lejana y otra vez sólo retumbaba en mi mente la palabra SIDA, SIDA, SIDA, tengo SIDA, SIDA,…

Llegó el 2do semestre, las Vacaciones habían sido un cambio radical en mi vida, nunca había estado tanto tiempo entre doctores y haciendo análisis de sangre y visitando la clínica del Capasits, investigando que eran CD4, Carga Viral, EST’s, formas de contagio, Antirretrovirales, enfermedades oportunistas, me había aferrado a una idea, vivir al máximo y no dejar que esta estúpida enfermedad me destruyera, necesitaba concentrarme en vencer a este maldito virus, no podía dejar que un solo segundo pudiera entrar la angustia, sentía que si dejaba una pequeña rendija para ella, me iba a carcomer y no podría vivir con el miedo de saber que traía una sentencia de muerte en mis venas, Berni me acompañaba en cada momento y aprendió tantas o más cosas que yo, nos hicimos voluntarios de la clínica del Capasits y cuando empezaran las clases iríamos a las escuelas a repartir folletos (por nuestra edad no nos dejarían repartir condones). Sólo había un pensamiento que de repente me era inevitable controlar, tenía un miedo terrible a regresar a la escuela, tenía un miedo terrible de encontrarme a Roberto, tenía un miedo inmenso de mi misma y de qué podría hacer al encontrarlo, no sé si me pondría a llorar, si trataría de golpearlo, si le rompería los faros y los vidrios a su camioneta si me la encontraba en el estacionamiento, de repente me atacaba la idea de enviar un correo masivo a todos los alumnos de la universidad contando la historia que tuvimos y lo que me pasó por estar con él.

Otra vez otro inicio de clases sin poder dormir antes del primer día, la ansiedad se apoderó de mí y tuve una noche terrible, me angustiaba la reacción de mis compañeros, “¿se habrán enterado de lo que pasó?” “¿Me seguirían aceptando en el equipo?” “¿Le tendría que avisar al coach y a mis maestros de mi situación?” “¿Podré con el esfuerzo físico de estar en el equipo y tener buenas calificaciones?”, muchas dudas pesaban sobre mí, pero en el fondo mi temor más grande era la presencia de Roberto, no sé cómo fue que pude lidiar con su existencia en la escuela después de que jugó conmigo, el campus era grande pero inevitablemente lo llegaba a ver, no sé cómo podría verlo ahora, nunca, nunca, nunca había odiado a nadie y no es un sentimiento que quiero conmigo, nunca había sentido esta rabia provocada por una persona escarbándose y afectando cada poro de mi piel. Afortunadamente no me lo encontré ese día ni durante toda la semana, el viernes Berni pasó por mí al entrenamiento, para llevarme a casa, sabía que tenía algo que decirme porque había estado callado y de repente asestó “Roberto está en el hospital, parece que tiene una neumonía muy fuerte, creo que está grave” Una angustia y un enojo diferentes se aparecieron de pronto, ¿Podría enfermar yo así?, ¿había estado tan cerca de la muerte y no lo había visto?, ¿Cómo pude dejarme llevar tan fácilmente? ¿Por qué todavía no me dan tratamiento los doctores?, ¿Van a esperar a que yo enferme así de grave?, ¿Cómo se estará sintiendo Roberto?, ¿Por qué no se cuidó?, ¿Por qué no me cuidó?, ¿Terminar así a los 22 años una vida que parecía tan perfecta?, ¿terminar así yo a los 16 cuando lo único que quiero es vivir a tope, con tanto qué disfrutar, con tanto qué lograr, con tanto qué compartir?.

El sábado a medio día Berni llegó a mi casa, “Roberto lleva internado 3 semanas, al parecer llegó por diarreas y resulta que también traía principios de neumonía, sus padres lo quieren llevar a un hospital en otra ciudad y no dejan que nadie lo visite, de todos modos por ahora no puede recibir a nadie”, “¿Pero si la última vez que lo vi, creo que fue en la semana de exámenes, me parecía que se veía más musculoso que siempre? ¿Por qué decayó tan rápido? Berni tengo miedo, mucho miedo” “Honey, no te preocupes, seguramente llevaba mucho tiempo con esto y no se había atendido, a ti te detectaron a tiempo y vas a estar en constante revisión, tus papás y yo estaremos siempre al pendiente de que estés bien, también supe que se había inyectado esteroides, de hecho eso es lo que están diciendo en la escuela que se enfermó por que se inyectaba, creo que sus papas fueron los que dijeron eso, y parece que hasta quieren demandar a la escuela, pobre Roberto”.

Sus padres mandaron a Roberto a vivir a otra ciudad, estuvo entrando y saliendo del hospital, parece que nunca aceptó su situación y se rehusaba a tomar medicamentos, No sé cómo hacía Berni pero se enteraba y me ponía al tanto de su situación, alguna vez pensé en verlo, pero no estaba segura de para qué, finalmente el destino hizo que fuera a esa ciudad a estudiar la carrera y mis actividades voluntarias me llevaron al hospital donde “vivió” por última vez Roberto, me topé con él de forma inesperada, a mí me tocaba recibir a los pacientes del programa Capacits y apuntar sus datos para la consulta, no lo reconocí, estaba convertido en un saco de huesos y caminaba con bastón, su tía lo llevaba a fuerza a la consulta, al ver su nombre apuntado mi corazón empezó a palpitar con fuerza, tomé sus datos en forma temblorosa y me alejé, pero de repente un impulso muy fuerte movió mi cuerpo y me llevó otra vez a él, estaba sentado, respiraba con dificultad, me vio acercarme y volteó la cara, llegué frente a Roberto, me puse en cuclillas y tomé sus manos, las besé y le dije que pronto iba a estar bien, Roberto falleció 2 meses después.

Hace un par de años terminé la carrera, Licenciatura en Psicología, estoy estudiando un diplomado en sexualidad, no sé qué me depare el destino, no he podido tener novio, pero Berni se ha encargado de tener muchos por mí, no es que me niegue a tener uno y ya no siento dolor por lo que pasó con Roberto, quizá me da pánico enfrentar el hecho de tener VIH y que mi posible novio no, trabajando en el Capasits me he dado cuenta de lo difícil que puede ser esta enfermedad, pero también he visto que a muchos pacientes les va “Bien” para ellos ha sido un Renacimiento, tomar las riendas de su vida y crecer, Para mí fue un doloroso incidente, pero me prometí que esto no me iba a detener, estoy planeando un viaje a Europa y muchas cosas más, sé que por ahí escondida está la angustia de enfermar pero no dejo que ocupe más de un segundo en mi mente y en mi vida, no tengo sueños rosas, pero tengo sueños reales y los he conseguido poco a poco y espero seguir mucho tiempo aquí consiguiendo más.

lunes, 11 de noviembre de 2013

Guía práctica para el recién diagnosticado con VIH II.

Muévete (Cuidando tu salud).

Hola! les presento la 2da parte de esta guía (espero) práctica. Otra vez repito: esta es una visión personalísima del autor (Yo: Ciego Positivo) sobre lo que se puede hacer en caso de que te acaben de diagnosticar, no tiene nada de científico o de profesional, digamos que sólo es la experiencia de un amigo que ya estuvo ahí. Algunas de estas “recomendaciones” son espejo de la guía anterior.

1.    No tengas miedo. Ten en cuenta que con un poco de disciplina y atención oportuna el VIH se puede llevar mucho más fácil que por ejemplo la Diabetes, el Cáncer, la Insuficiencia Renal o la Hepatitis, obvio cuídate para tratar de no caer en estas otras enfermedades.

2.    Disciplina y atención oportuna. Primero que nada, nunca faltes a tus consultas, mucho menos a tus tomas de muestras, si ya estás en tratamiento se exageradísimo con los horarios en los que tienes que tomar tus medicamentos, igualmente si tienes que tomar medicamento para otras afecciones, tómalos a las horas indicadas y durante todo el tiempo que indique tu médico. Lo que comes también es importante trata de hacer al menos 4 o 5 comidas al día, se disciplinado tanto en el contenido como en los horarios. Ante cualquier malestar acude al doctor, es mucho más fácil para ellos sacarte de una afección en la garganta o una gripe de 1 día que de una neumonía o de tuberculosis. Si no experimentas mejora alguna al 3er día de tratamiento regresa con el doctor.

3.    Conoce como es el proceso de atención. Platica con el doctor de tu Capacits o clínica del IMSS, con la trabajadora social y con un par de pacientes para que identifiques como son los procesos y procedimientos que hay que seguir tanto para trámites como en lo que respecta a le “evolución” del padecimiento.

4.    Pide una batería de pruebas para EST’s. La verdad es que en su momento no lo sabía y me la ofreció la doctora que me atendió, tuve la suerte de que fuera la jefa de infectología del hospital, pero no siempre piden estas pruebas, esta batería debe incluir un VDRL, un Perfil de Torch (Toxoplasmosis, Rubeola, Citomegalovirus, Herpes Simple), Hepatitis.

5.    Aprende a leer tu cuerpo. Ok no tenemos ni tiempo ni dinero para correr al doctor con cualquier estornudo o estrujón de tripas, así que aprende a leer tu cuerpo, medio día con estornudos y cuerpo cortado requieren una visita al doctor, este punto va de la mano con la atención oportuna. Un estómago flojo en la mañana se puede deber más a la dieta que a una infección, pero si va acompañado de ascos, dolor de cabeza o algún otro malestar que sientas que va de la mano junto a tu rápida y aguada visita al baño puede ser un problema, si a la media hora tienes que volver a ir, si que es un problema y si llega una tercera vez, no lo dudes corre inmediatamente a tu clínica de atención.

6.    Se amigo de un doctor. He tenido la suerte de toparme con 3 médicos en este proceso que se han convertido en grandes amigos, la verdad es que es un gran alivio que puedas confiar en un doctor y contarle todas tus preocupaciones, además que para padecimientos leves te puede revisar y recetarte ahorrándote una lana, no tiene que ser tu médico de cabecera, ese es otro, este es más para platicar de tus miedos y demás con alguien de confianza y que aparte sepa del tema salud.

7.    Ten un Médico de cabecera. Si puedes costear atención particular te sugiero que lo hagas, mantén el servicio en el CAPACITS o en el IMSS para las muestras y para el medicamento, pero para todo lo demás ten un doctor que te atienda en forma particular, puede ser el mismo del programa público u otro que encuentres en tu ciudad, obvio que tenga experiencia en atención a enfermos de VIH, un internista o urgenciólogo. Por más que quiera uno ser fuerte, optimista o amable, las colas, esperas, trámites y calidez de la atención en el sistema público pueden ser deprimentes, fastidiosas y cuando uno se siente mal lo último que quiere es toparse con esas incomodidades. En caso de que sean dos diferentes es muy importante que les comentes tanto a uno como a otro lo que vaya pasando y el del CAPACITS lo pueda documentar en tu expediente. Trata de ser muy amable en tu lenguaje con ambos Doctores para no herir su orgullo profesional.

8.    Aliméntate sanamente. Suena a comercial pero uno es lo que come o como dijo el  célebre Hipócrates, padre de la medicina: “Que tu alimento sea tu medicina”, comer bien mejorará tu perfil inmunológico y te ayudará a enfrentar mejor las infecciones, además de identificar perfectamente las infecciones estomacales de los problemas digestivos, por lo menos 4 o 5 comidas al día que contengan proteína, muchas verduras, grasas y carbohidratos de calidad además de 2 a 3 litros de agua. Alimentos recomendados: brócoli, zanahoria, jitomate (tomate rojo), papaya, avena, pollo, pescado, huevo (siempre cocinado), aceite de oliva extra virgen, leche. Aprende a disfrutar el comer bien, después de unos 4 meses uno se empieza a preguntar porque no lo hizo antes, recuerda que tampoco implica privarse de cosas y sufrir, como en todo es tener una consciencia general de lo que hace bien y hacerlo.

9.    Has ejercicio. El ejercicio estimula a tu cuerpo a mejorar muchas de sus funciones, también te ayuda a relajarte y disminuir el estrés mental que puede perjudicar tu perfil inmunológico, no mas no exageres por que puede ser contraproducente, una rutina de 30 minutos con pesas 3 ó 4 veces a la semana y caminar siempre que puedas, 3 o 4 sesiones de yoga, trotar durante media hora unos 4 días a la semana, igual que la comida, después de unos 3 o 4 meses de constancia se vuelve una necesidad y uno se pregunta como puede vivir la gente sin ejercicio y sin comer saludablemente. No se recomienda mucho la natación por que las albercas y baños son caldos de cultivo para infecciones (esto me lo dijo un doctor, pero Jack Mackenroth compite en natación y está uffff sanísimo y con más de 20 años de diagnóstico, http://jackmackenroth.com/bio ). 

10.  Terapia alternativa. Si aún no estás en necesidad de tomar tratamiento (Para México más de 350 cd4 y menos de 100mil de carga viral) busca alguna terapia alternativa, yo no soy doctor y no puedo recomendar ninguna. Yo investigué y encontré que el Ácido Alphalipoico se ha usado como complemento en terapias combinadas con retrovirales con mucho éxito, además de no tener efectos secundarios por lo que YO me decidí a tomarlo, lo comenté con mi Doctor y me dijo que no había problema, otros amigos han tomado Clorofila, otros Equinacea, estas terapias NO SON UNA CURA, NO SUBSTITUYEN A LOS ARV's pero te pueden ayudar a mejorar tu estado general de salud y tu estado de ánimo al sentir que estas haciendo algo y que no estás dejando tu salud a la suerte de lo que diga el virus y por lo tanto prolongar el momento de no necesitar ARV’s. A continuación una lista de complementos alimenticios que te pueden ayudar:

Glutamina. Ayuda a mejorar el perfil inmunológico y la salud del sistema digestivo, utilízalo sobre todo si haces ejercicio antes y después.

L-Carnitina. Ayuda a mejorar el perfil inmunológico, también el de triglicéridos que tienden a subir con los ARV’s, igualmente ayuda a quemar grasa y mejorar el nivel de energía durante el ejercicio para en lo posible disminuir los efectos de lipodistrofia.

Probióticos. Te ayudan con la salud de tu sistema digestivo al mejorar el estado de la flora intestinal, esta es básica para tener un sistema inmunológico fuerte.

Ácido alpha-lipoico. Mejora el perfil de triglicéridos, el aprovechamiento energético de carbohidratos, es un excelente antioxidante, hepato y neuro protector y en pruebas in vitro mostró actividad para inhibir la reproducción del virus de VIH, se receta como complemento alimenticio para algunos pacientes que ya usan ARV’s mejorando el tiempo de respuesta en ser indetectables y con niveles óptimos de CD4.                                                                                http://link.springer.com/article/10.1007/BF01649442#page-1

jueves, 19 de septiembre de 2013

La Huída

Quería escapar inmediatamente, salir de ahí lo más pronto posible, salir a correr, normalmente lo hacía con calma unos 4-5 km como parte de mi día para terminar de cansarme, esta vez corrí con furia, no se cuantos kilómetros fueron, salí del consultorio a medio día, llegué a mi casa, me puse un par de tenis y mis shorts de atleta y así sin más salí a correr, no tenía rumbo fijo, sólo corrí, el sol más intenso que otros días pegaba fuerte en mi cara sacando gruesas gotas de sudor de mi frente, no quería pensar, sólo correr, sólo quería sentir el golpeteo del pavimento bajo mis pies recorriendo mi cuerpo hacia mis rodillas, subiendo a mis caderas, expandiéndose por mi torso para concentrarse otra vez en mis clavículas y de ahí bajando a mis brazos que se movían tan fuerte como mis piernas, nunca había corrido tan rápido, nunca había corrido tanto tiempo, sólo quería correr, creo que en el fondo quería escapar, huir de esta noticia que no entendía bien a bien, huyendo de ese resultado que no quería entender, que no podía aceptar.
 
Corrí hasta caer de dolor, fueron más de 3 horas a un paso intenso, había terminado al otro lado de la ciudad, paré por que no podía más, el dolor en todo el cuerpo por fin había invadido mi cabeza, me encontraba aturdido, no sentía más que las punzadas de dolor que iban de mis pies a mi cerebro, caí rendido con mis rodillas al piso, así estuve unos minutos, la gente que pasaba me veía extrañada, por fortuna traía mi celular y en mi aturdimiento logré marcar el número de mi madre, mi hermano contestó y media hora después ya estaba llevándome a casa, afortunadamente no preguntó nada, me acompaño hasta la puerta del departamento y me dio un fuerte abrazo, nunca hemos tenido muestras muy grandes de cariño pero algo lo impulsó a ese gesto que intuyó necesitaba. Cerré la puerta y directo a la cama, dormí hasta el medio día siguiente, no quería despertar, no quería pensar pero el hambre y una ansiedad que no había conocido hasta ese momento me invadió, arranqué del refrigerador unas rebanadas de jamón y una fruta y otra vez a correr, no podía, no quería dejar que esta realidad entrara a mi mente, no sabía que hacer con ella, quería borrarla y sólo se me ocurría correr para llenar mi cuerpo y mi cabeza con el dolor en mis piernas y músculos, que nada más pudiera ocupar mis pensamientos.
Pasaron un par de meses en que no podía más que correr, una ansiedad por hacer todo rápido me invadió: salía hecho un bólido rumbo al trabajo, manejando con desesperación rebasando límites de velocidad, esquivando autos, pasándome señales preventivas, desesperándome al toparme con luces rojas en los semáforos, me convertí en una máquina workahólica en el trabajo, sacando pendiente tras pendiente, logrando meta tras meta en tiempo record, mi capacidad de concentración se volvió extraordinaria, no quería pensar más que en lograr los números a como diera lugar y lo más rápido posible, trabajando aún los fines de semana sin descansar, todo con tal de evitar pensar, salía del trabajo disparado rumbo el Gimnasio y después a correr, correr sin parar, correr y no sentir más que el aire y el dolor en mis piernas, correr y no pensar, correr y no saber, correr y no aceptar, correr y evadir.
Después de un par de meses de todo este correr, inevitablemente llegó el colapso, una gripa inofensiva en tres días se convirtió en neumonía, tanto ejercicio me había hecho perder ya 5 kilos que no me sobraban, mi cuerpo estaba exhausto y finalmente me invadió la realidad, no quería aceptarlo pero ahí estaba encerrado en cuatro paredes, postrado en una cama de la cual no podía levantarme por falta de fuerza, una gran piedra se postraba encima de mí, y mis piernas no respondían, no podía correr, no podía huir. No pude con la angustia de mi Madre y mi hermano, no podía con la mía propia y ya no pude contenerme más, la presencia de mi familia me sirvió de muro de contención para chocar y destrozar mi resquebrajado corazón:
“Mamá, Tengo Sida”
 
Salieron de mi boca esas palabras y ya, una gran liberación, las ganas de correr desaparecieron, sólo esas palabas y ya, una gran paz me invadió, creo que a mi madre y mi hermano les pasó lo mismo, noté como se desvanecía la tensión en su mirada y en sus hombros mientras se aventaban a mi cama para abrazarme, el llanto de mi madre se acompañaba de un “Te quiero mucho mijo” repetido incesantemente, el persistente silencio de mi hermano seguía intacto acompañado de una respiración profunda mientras nos abrazaba a mi madre y a mí y yo ahí, fundido en los brazos de estas dos personas que me han acompañado toda mi vida, recordé tantos momentos a la vez, tanta felicidad que me habían dado, recordé a mi padre que falleció hace algunos años, recordé quien era y que estaba aquí, la seguridad de estos brazos me devolvió la paz y haber aceptado esta gran piedra que venía cargando fue un salto hacía la libertad, la bajé de mis brazos y la puse junto a mi, pude sentir como se iba haciendo chiquita desinflándose hasta quedar en una pequeñísima piedra negra, me figuré que lo tomaba en mi mano y la ponía en mi bolsillo, ahora está pequeña roca me acompañará toda mi vida, pero no me detendrá, no podré huir de ella, siempre va a estar ahí, ya no es esa enorme roca que crecía y rodaba veloz persiguiéndome, esa roca de la cual huía corriendo. Ahora es una piedra que tengo que cuidar, imagino que a veces la traeré en el zapato molestando, otras apacible en mi bolsillo, Así es esto, no puedo huir de ella, no me conviene huir de ella, no la puedo dejar crecer otra vez y que me caiga encima aplastándome, ya no puedo huir, ahora camino con ella, camino sereno, ni más ni menos feliz. Solo así, yo y mi pequeña piedra negra. Yo y mi diagnóstico positivo.

jueves, 22 de agosto de 2013

¿Quién fue? (¿Fui yo?)


¿Fui yo quien te contagió ó fuiste tú quien se contagió? ¿Fue mi manía de querer llevarme algo tuyo dentro? ¿Tu desenfrenado ímpetu por hacerlo todo tan intenso? ¿Fueron los martinis seguidos por mojitos? ¿Las feromonas que exudamos al bailar tan pegados? ¿fue tu olor a vainilla con almizcle? ¿Acaso mis labios rosas o el roce de mi barba?

¿Sabes? A mi me contagió un virus, no fue un cabrón &%#$, no fue mi exnovio que me engañó, tampoco fue mi amor de esa noche en ese cuarto obscuro. No, no es un comportamiento lo que me contagió, no es usar o no usar condón, es un virus, un puto virus que pensándolo bien ha sido “bueno” conmigo. No es que me justifique, es que así es, ¿vas a dejar de respirar para no contagiarte de influenza? ¿Dejarás de comer para no adquirir salmonelosis? El enemigo no soy yo, el enemigo no es coger, el enemigo es un maldito virus, que ha muchos ha matado, pero créemelo a muchos otros nos ha hecho vivir.

¿Te sientes culpable? ¿crees que has estado cavando tu propia tumba? No llores, no te lamentes, nadie te obligó, nadie te violó, ¿y si así hubiera sido?, el hecho es que estás aquí, tu sangre puede ser veneno, tu cuerpo puede ser una inyección letal, pero no, tu cuerpo es tu templo así que cuídalo, y no, no estás mal, parte de cuidarlo es darle placer, tu cuerpo que odias al verlo al espejo pero que tanto placer te ha dado al ser tocado, ese cuerpo que tratas de transformar con ahínco en tus sudorosas sesiones de cardio, ese que después destrozas con tus ataques de donas de chocolate, ese que adornas cariñoso con ropa de diseñador que estrenarás en esas noches en que luego lastimas con drogas y alcohol. Ese cuerpo hermoso con sus pliegues y curvas con esos vellos fuera de lugar, ese cuerpo con sus protuberancias que te permite caminar y llegar a tantos lados, oler todos esos perfumes que te extasían, con el que has visto tantos paraísos, ese hermoso cuerpo resultado de tantos placeres que has comido, ese cuerpo es tu templo, es tu medio, es tu tan hermoso tú.

Tu no te contagiaste niño, te contagió un maldito virus; así como a esa señora que ves en la consulta no la contagió su adúltero marido; o como ese niño que llora inconsolable cada que le toca le tomen muestras, ese niño no fue contagiado por su “irresponsable” madre positiva que se empeñó en tenerlo y darle la mejor vida posible. Tampoco se contagió a sí mismo tu amigo junkie de la secundaria con esas jeringas llenas de heroína, sí, ese tu adorado y tierno amigo infantil que dejaste al crecer, del que sabías nada hasta hace un año que murió; así que ya deja de lamentarte y mejor disfruta lo que tienes, que no sabes si lo tendrás mañana, deja de llorar, que me caes muy mal cuando lo haces, cuida lo que tienes que es tu cuerpo y vive intensamente lo que sientes. Te quiero cuerpo.
 
 
Foto: Tres torsos desnudos / HERB RITTS

viernes, 16 de agosto de 2013

No es para tanto

Después de siete años pareciera que fue hace otros siete más, ya ni recuerdo las palabras de mi ex amado novio al cortarme cuando le dije la gran y “positiva” noticia, la verdad es que tampoco me acuerdo bien de su cara.

Después de siete cortos y a la vez largos años esto se ha vuelto algo tan cotidiano, ya me parece de lo más normal las tomas de sangre cada seis meses, las consultas mensuales para ir por medicamento acompañadas de las filas en la farmacia, obsesionarme por tomar una pastillita en punto de las 10 y media de la mañana y otra a las diez y media de la noche exactas, ni un minuto más ni un segundo antes. Lavar y desinfectar todos los alimentos se ha vuelto un acto reflejo, decir no a casi cualquier comida de la calle es un mantra (ahhh excepto los churritos con salsa, lo siento). Ya le perdí el miedo a mi perra: dejé tiempo atrás los guantes y tapabocas que usaba para limpiarle todos los días el patio, ahora la cargo y la beso con profusión; ya no me acordaba que me daba pánico subirme al bus y agarrarme de los tubos llenos de gérmenes o el drama del fin del mundo que me provocaban estornudos insignificantes a mi alrededor, las nauseas de mis primeras citas en el hospital viendo la sala de espera con tres o cuatro zombis esperando su revisión, ahora que son mares de gentes que esperamos horas me parece de lo más normal y dejó de pasarme por la cabeza el que me puedan contagiar de gripes y salpullidos mortales.

¿Estoy mejor o peor? no lo sé, no estoy un día con el virus y otro día sin él para comparar, sólo sé que estoy aquí y estoy bien: puedo trabajar, puedo divertirme, una borrachera de vez en cuando, ir al gimnasio y a correr; también puedo ligar: puedo decirte guapo sin miedo y ¿sabes? me lo dicen a mí de vez en cuando, puedo ver lo cachondo que eres y sentir lo sexi que soy yo, puedo rozar tu mano y verte con mirada perversa mientras paso a tu lado. Puedo caminar hasta ti e invitarte a bailar y puedo hacerte el amor,… claro con condón.

Después de tanto tiempo y tantas cosas ya no recuerdo lo que es vivir sin este virus, pero ahora sé que no es la muerte, que te puedes morir si no te fijas al cruzar la calle así como si no te fijas con quien te metes. Una distracción manejando y ahí quedaste, que tanto a ti como a mí nos puede matar una infección estomacal desconocida o algún virus o bacteria resistente, que es más fácil que te de cáncer por tus antecedentes familiares a que me de a mí q no hay nadie con mi sangre que lo haya sufrido. Sé que la diabetes o la hepatitis pueden ser más difíciles de llevar que el VIH, que sólo me tengo que cuidar como me cuidaba mi madre cuando era niño y no olvidar mi pastillita salvavidas (a veces las combino: un arv + un salvavidas no más por ridículo).
 

No es que esté exento de cualquier peligro pero tampoco lo estás tú con tu prueba Elisa negativa, la muerte nos viene acompañando desde el primer segundo que salimos del útero, es lo único que tenemos por seguro, así que ni pienso en ella, sé que está buscando el momento oportuno para ti y para mí, así que en lo que llega me dedico a disfrutar y tratar de estar aquí el mayor tiempo posible, gozando de mi cuerpo que no es de revista pero a mi me parece bello, gozando de verte que a mis ojos les resulta el placer más grande, tratando de atrapar tu mirada una vez más, quizá con las palabras correctas me besarás, ni tu ni yo somos culpables de esto, y la verdad es que qué más da, no es para tanto.
 
No te lo deseo pero si te pasa sabes que contarás conmigo. No te asustes, No es para tanto, tampoco es tan fácil que te contagie y si nos cuidamos es practicamente imposible, nuestro amigo de látex será testigo de nuestro amor, de todos modos siempre lo usas, ¿no? De verdad, no es para tanto, aparte con mis arv hace mucho tiempo que soy indetectable y espero mantenerme, así que estoy igual que tu: limpio y saludable, y ya ves, tengo mejor condición, siempre te gano cuando corremos en el parque, te agitas cuando tienes que subir dos pisos y cuando salimos a las 3 ya te quieres dormir, ni una sola gripe y tu ya llevas dos muy fuertes en este año que te conozco, creo que te hace más daño a ti el cigarro que a mi el virus, ¿ya ves? no es para tanto, sabes que aquí estoy, ya no te hagas el difícil y dame un beso.

lunes, 12 de agosto de 2013

Lucky One

Hace poco me deseaste suerte, sabes la he tenido mucho tiempo, tantos años cruzando el pantano, enlodando cada centímetro de mi ser y aquí sigo.

Me he metido con todos y de todo, you name it, I did it; tríos, cuartetos y orquestas completas; bondage, S&M, golden shower, fisting, gangbangs; tachas, crystal, ketamina, heroína, lsd, coca, poppers, cloruro, ¿qué más hay? Bueno también eso. Uno, dos, treintaisiete, cuarentaicuatro, hace muchos hombres que perdí la cuenta. Roberto, Pedro, Mario, Guey, Puto, Cabrón, de muchos ni el nombre supe, muchos tampoco el mío, a algunos ni la cara les vi, pero uf como los he sentido a todos, como los seguiré llevando en mí a todos ellos, están aquí conmigo, acompañándome en cada momento de mi vida, algunos se han ido de la memoria, pero siguen dentro de mí, los llevo en las venas, los alimento con mi sangre y cd4’s. Primer conteo y eran 13mil de ustedes, sus cuerpos tonificados, panzones, flacos, lampiños, velludos, cortos y largos, pero todos con el placer de horas o minutos compartidos, 13mil copias de cada uno de ustedes dentro de mi, muy glotones ¡eh!. Me habían dejado solo 354 CD4’s. 

La trabajadora social se convirtió en mi nueva mejor amiga: has esto, has aquello, no vayas al IMSS, mejor al servicio estatal, ven vamos con mi amiga especialista, exámenes de sífilis, hepatitis, herpes este, herpes aquel y herpes aquel otro, gonorrea, clamidia y demás… negativo, negativo, todos negativos, excepto el Western, hasta nombre cinematográfico tiene la prueba. Y el cielo negro que trae lo negativo que se torna este fallo positivo se empezó a aclarar.

           - Veremos como reaccionas en uno o dos meses para ver si comenzamos con el tratamiento, dijo el doctor  dándome un librito hecho de copias con muñequitos y recomendaciones, ah y unos 20 condones.

La información del librito no me dijo nada que no supiera, no fue suficiente. Las horas del chat y el porno se las regalé al Gran Hermano Google, que todo lo sabe, buscando información del virus: Lipodistrofia, problemas renales, AZT, retrovirales, calidad de vida, Cirrosis Hepática, Sarcoma de Kaposi, Candidiasis. Ponerme gordo, deforme, no poderte besar, que no quisieras ser mi novio, no tener sexo contigo nunca más; mi superficialidad entró en un pánico insoportable con cara de monstruo que me perseguía en las noches para tener sexo conmigo, un monstruo con piel sarcomada, los dientes podridos por el azt, un aliento de muerte a causa de la cirrosis, cojeando veloz tras de mí, el monstruo en el que temía convertirme llenó mis noches de miedo durante una semana y… 

...y de repente tu luz, fue tu doloroso y humillante adiós esa noche deseándome suerte con ese tomo entre burla y lástima escondiendo tu gran tristeza, la suerte que dijiste me había buscado, fue mi acto reflejo de pisar el acelerador a fondo que se contuvo a último momento, fue el abrazo de mi madre conteniendo mi rabioso y tristísimo llorar, fue el fondo del barril que por fin sentí pisar, ese oscurísimo barril lleno de nada en el que había convertido mi vida.


La patada de tu virginal y mojigata crueldad me despertó, no podía caer más bajo, el negro mas negro que pudiera recordar cubrió un en ese instante mi vida, el dolor que dejaste lo quería borrar con una bofetada, tuviste razón yo me lo busqué, ¿y? yo lo disfruté, y lo seguiré disfrutando, yo me buscaré que este virus sólo sea eso: un virus; sin cara y sin forma, un virus del que se hablan tantas cosas, que como todo de lo que se habla mucho, tan poco es cierto. Yo me buscaré estar bien, como hasta ahora lo he estado, yo me buscaré que esto que me busqué me haga el menor daño posible, yo me buscaré seguir disfrutando cada segundo de mi superficial y hedonista vida, aunque ya no la quieras compartir conmigo.

Y buscando y buscando y siguiendo buscando he encontrado mucha información, muchas cosas son basura, muchas cosas suenan a verdad, muchas “verdades” son mentiras. Que si la teoría de la conspiración de las grandes farmacéuticas, que los protocolos viejísimos de la OMS y más viejos los del IMSS y el Seguro Popular, que los doctores no tienen la más mínima idea de como diagnosticar una sífilis ni aunque les lleves los VDRL con títulos, que para todo receten bactrim o amoxicilina. Que si la lipodistrofia, la artritis reumatoide, los problemas renales, de hígado, las afectaciones al sistema motriz, etc. Y así, también buscando y buscando encontré información sobre nutrición, sobre el ácido alphalipoico, la glutamina y los probióticos, sobre la importancia de tener una digestión y una flora intestinal en perfecto estado para mantener un sistema inmunológico perfecto, sobre como evitar complicaciones, la higiene, el impacto del tabaco, las drogas y el alcohol.

¿Suerte? ¿La mano de dios? En los segundos análisis mis CD4 habían subido a más de 500 y mi carga viral bajó a 1500 copias, El Doctor ni mencionó la terrible palabra “tratamiento” he seguido cuidándome: ejercicio, buena alimentación sin ser obsesivo, dejé de fumar, le dije adiós a las drogas y sobre todo a los poppers, para el tercer conteo los CD4 habían subido a más de 700 y la carga viral a menos de 500, a partir de entonces mis análisis se han mantenido estables por más de 5 años con CD4’s entre 700 y 800 y carga viral siempre menor a 500, ¿Suerte? ¿Mi dosis diaria de ácido alphalipoico? ¿La Glutamina después de hacer ejercicio? ¿La alimentación? ¿Haber aprendido a leer mi cuerpo? Solo estoy inmensamente agradecido, con Dios, con mi cuerpo, con la vida, gracias por desearme suerte ;) vaya que la tengo.

lunes, 5 de agosto de 2013

El Miedo

EL MIEDO

Lo poco que sé de ti me ha provocado un pánico insoportable. Tus datos: 22 años, 86 Cd4, 98,000 CV. Ningún cuadro infeccioso grave, recomendación médica: Inicio inmediato de tratamiento con Truvada y Etravirina. Tiempo de diagnóstico 3 meses.

Lo poco que sé de ti me ha provocado un pánico insoportable. Tus datos: 38 años, 12 Cd4, 148,000 CV. Cuadro de Neumonia, Herpes Zoster, Internado en terapia intensiva, a los 4 días muerte por cuadro de Sida. Se desconoce si hubo un diagnóstico anterior al episodio de terapia intensiva que llevó a tu muerte, nunca usaste tratamiento.

Lo poco que sé de ti me ha provocado un pánico insoportable. Tus datos: 46 años, 460 Cd4, CV Indetectable. Cuadros clínicos: Reinfección constante por sífilis con daño en articulaciones de rodillas y tobillos, herpes genital. Daño renal medio y  lipodistrofia como efecto secundario de tratamiento de 1ra etapa. Tiempo de diagnóstico 12 años. Tratamiento Sífilis: dosis de penicilina benzódica, Tratamiento VIH: Etapa Inicial Zidovudina, 2da Etapa Keletra.

Haber conocido un poco de ti me ha provocado un pánico terrible, no quiero saber nada, no quiero verte, no quiero encontrarte en consulta, vete, no, yo no quiero estar así, no existes, no es verdad lo que he visto, no puedo creer que pueda soportar estar en ese estado en que te encuentras, ¿por qué llegaste a eso?

Haber conocido un poco de ti me ha provocado un pánico terrible, mi mente no se atreve a pensar en que pueda soportar sufrir cualquiera de las cosas que te han pasado, no quiero dejar mi vida, no quiero estar esclavizado a una pastilla, mi capacidad mental no me da para medir la angustia de vivir pensando en que mañana me podré morir por una gripa y esta angustia me ha cogido del cuello estrangulando mi mente. Estornudo y me vuelvo loco corro inmediatamente al Doctor y me saturo de medicamentos para borrar cualquier indicio de enfermedad. Desconfío de la tos de ese niño y su madre que me cruce en el camión, no quiero tocar ese atole callejero que llenaba mi estomago en camino al trabajo, me da pavor que pueda provocar una diarrea y borre de mi cuerpo los 7 kg que subí como medida de prevención.

Me aterra pensar que pueda llegar a tu estado de debilidad permanente, ¿qué haré con mi trabajo? ¿Cómo le haces? ¿Saben tu situación? ¿Cómo soportas esas miradas? ¿Cómo aguantas el desvío de manos al brindar tu saludo? ¿Tienes trabajo? ¿Y si me corren?, no puedo soportar la idea de no poder pagar una consulta, y las dosis masivas de antibióticos ante cualquier estornudo, los análisis de sangre sin colas de espera ante cualquier cambio que siento en mi cuerpo. ¿Y si se me empieza a notar? ¿si tomo tu tono de piel cenizo y tu flaco caminar? ¿Qué hago con esta vanidad que llena mis tiempos vacíos? ¿Cómo puedes verte al espejo con esa cara demacrada y esa dona en la cintura de la lipodistrofia? ¿Qué sientes al ver tu pelo ralo devastado por tanto químico? ¿Te ves al espejo y recuerdas quien eras? ¿Aún recuerdas esa imagen rozagante que se pavoneaba con las luces circuiteras?

Haber conocido un poco de ti ha sido una aguja q apenas rozando ha roto mi burbuja, explotandola en 1 segundo, dejándome empapado de este miedo terrible, quiero borrarte y es imposible, estás ahí no puedo hacer nada, eres todo lo que no quiero vivir y no puedo borrarte, no sé qué hacer contigo, ¿apoyarte? ¿Buscarte? ¿No desviar la mirada cuando te veo en consulta? ¿Preguntarte como estás?
 
Haber conocido un poco de ti ha desatado mis miedos más profundos, ha llenado de pánico todos mis momentos, ¿Por qué te dejaste morir? ¿Por qué nunca me dijiste nada? Recuerdo ese beso mágico hace muchos años, y tu olor… ese olor a deseo que aún tengo en la nariz, ¿Por qué te dejaste morir? Te odio, yo no quiero morir, yo quiero estar lleno de vida y buscaré un motivo hasta debajo de las piedras, ¿Por qué te dejaste morir si habíamos muchas personas que te queríamos? ¿Cuándo dejaste de soñar? ¿Tenías tanto miedo como yo? Me gustaría entrar un segundo a tu dimensión tomar tu mano y saber de tu boca que todo está bien, saber que conmigo todo estará bien, necesito un abrazo tuyo y volver a tener tu olor, ese olor de deseo limpio y eterno, necesito saber de tu voz que todo es mejor allá, dejar este miedo terrible y VHIVIR.